David Auris Villegas

Educación científica y desarrollo

Una agenda ausente en la contienda electoral

Educación científica y desarrollo
David Auris Villegas
13 de abril del 2026

 

En un escenario en el que el Perú, de manera insólita, ha batido el récord Guinness con 35 candidatos presidenciales, casi todos abocados a captar votos sin priorizar la construcción de un futuro próspero y compartido, se advierte un desconocimiento de que la educación científica puede conducir al país a dejar el grupo de naciones subdesarrolladas y convertirse en un país de avanzada.

Dada esta coyuntura política, en la recta final muchos candidatos han agotado sus últimos recursos, afanados en atraer votos mediante promesas de corte más bien retórico. Entre ellas, destaca la propuesta de multiplicar la Beca 18 hasta alcanzar las 50.000 becas anuales, sin considerar un aspecto fundamental: la mejora de los beneficios otorgados a los becarios.

Cabe preguntarse: ¿en qué universidades estudian la mayoría de los beneficiarios? En su gran mayoría, lo hacen en instituciones del propio país. Sin embargo, si se aspira a que la Beca 18 tenga un impacto real y contribuya a transformar al Perú —más allá de la obtención de un título—, habría sido pertinente plantear una ampliación más ambiciosa, junto con la posibilidad de que los becarios accedan a estudios en países desarrollados, como Estados Unidos, China, Japón, Alemania e Israel.

Asimismo, las becas deberían orientarse prioritariamente hacia carreras vinculadas con la ciencia, la tecnología y la innovación, siguiendo ejemplos internacionales como el de Israel. Este país, consciente de su limitada disponibilidad de recursos naturales, ha basado su desarrollo en el fortalecimiento del capital humano y la creatividad, logrando posicionarse como un referente tecnológico a nivel global.

En el debate público, también ha estado ausente una reflexión sobre el rol de las universidades. Resulta necesario que estas instituciones fortalezcan su función investigadora, orientándose a transformar materias primas en productos con valor agregado, promover el desarrollo tecnológico y generar patentes. De este modo, se podría fomentar la creación de bienes y servicios de origen peruano, impulsando una competencia basada en la innovación y en la mejora continua, tal como ha ocurrido en otros países que han logrado un notable crecimiento en este ámbito.

Surge, entonces, una cuestión fundamental: ¿quiénes forman a los futuros profesionales e investigadores? La respuesta es evidente: los docentes. No obstante, durante la campaña política no se ha planteado la necesidad de establecer mecanismos más rigurosos para el acceso a la docencia superior. En la actualidad, los procesos de evaluación suelen centrarse en aspectos formales, sin considerar suficientemente la capacidad de generar conocimiento e innovación. Por ello, resulta necesario revisar los criterios de selección y promoción del profesorado universitario.

En conclusión, la construcción de un país desarrollado no puede sustentarse en promesas de carácter coyuntural, sino en políticas de Estado orientadas a fortalecer la educación científica, promover la formación internacional de los becarios y garantizar la existencia de un cuerpo docente comprometido con la generación de conocimiento. Solo mediante una estrategia integral centrada en el desarrollo del capital humano será posible alcanzar un crecimiento sostenible y competitivo.

David Auris Villegas
13 de abril del 2026

NOTICIAS RELACIONADAS >

Educación, innovación y tecnología

Columnas

Educación, innovación y tecnología

  En un batiburrillo de 35 candidatos, donde la mayoría h...

06 de abril
 Teatro, una poderosa herramienta de desarrollo humano

Columnas

Teatro, una poderosa herramienta de desarrollo humano

  Recuerdo que un amigo era extremadamente tímido; hablar...

26 de marzo
Inicio del año escolar, una responsabilidad compartida

Columnas

Inicio del año escolar, una responsabilidad compartida

  El pasado domingo, un día antes de que inicien las clas...

19 de marzo

COMENTARIOS