Manuel Gago
Abisa a los compañeros pronto
Asaltar bancos era parte del libreto comunista
A propósito de asaltos a bancos ejecutados por guerrilleros marxistas en los años sesenta, la película Abisa a los compañeros (1980) marcó un hito no continuado del cine peruano. Causó atención el “abisa” con “b” bilabial. Por entonces, el supuesto error ortográfico fue entendido por el lenguaje popular bien usado en la película, distinto a la vulgaridad actual. El “¡Abisa a los compañeros pronto!”, del poemario España, aparta de mí este cáliz, de César Vallejo (1892-1938), inspira el título de la novela (1976) de los autores Guillermo Thorndike y Jaime Avendaño.
¡Voluntario italiano, entre cuyos animales de batalla
un león abisinio va cojeando!
¡Voluntario soviético, marchando a la cabeza de tu pecho universal!
¡Voluntarios del sur, del norte, del oriente
y tú, el occidental, cerrando el canto fúnebre del alba!
¡Soldado conocido, cuyo nombre
desfila en el sonido de un abrazo!
¡Combatiente que la tierra criara, armándote
de polvo,
calzándote de imanes positivos,
vigentes tus creencias personales,
distinto de carácter, íntima tu férula,
el cutis inmediato,
andándote tu idioma por los hombros
y el alma coronada de guijarros!
¡Voluntario fajado de tu zona fría,
templada o tórrida,
héroes a la redonda,
víctima en columna de vencedores:
en España, en Madrid, están llamando
a matar, voluntarios de la vida!
(…)
«¡Viban los compañeros! Pedro Rojas»,
de Miranda de Ebro, padre y hombre,
marido y hombre, ferroviario y hombre,
padre y más hombre. Pedro y sus dos muertes.
Papel de viento, lo han matado: ¡pasa!
Pluma de carne, lo han matado: ¡pasa!
¡Abisa a todos compañeros, pronto!
La película realizada por Felipe Degregori dramatiza un asalto bancario siendo, en la vida real, parte del libreto comunista de los sesenta, década de efervescencia revolucionaria. El dinero obtenido serviría para acciones subversivas. En el film un argentino, un español y peruanos son los criminales. Es el modelo de la guerra civil española. En los versos de España, aparta de mí este cáliz, brigadas internacionales en el lado republicano (comunistas) enfrentaron a los nacionalistas (franquistas). Más adelante, en Nicaragua, comandos latinoamericanos fueron parte durante y después del levantamiento sandinista (1978-1979). Sacando pecho, algunos “compañeros” decían “allí estuve”. La conciencia de clase y la internacionalización de la lucha despertada por Marx hace del lema “proletarios del mundo, uníos” un solo puño.
Recordamos Abisa a los compañeros por las revelaciones del excongresista andahuaylino Edgar Villanueva, compañero ideológico del candidato presidencial Alfonso López Chau. La denuncia, de haber asaltado un banco, no proviene –como señala el acalorado candidato– de la derecha ni del “pacto mafioso”, expresión usada por comunistas y progresistas, según ellos, para distanciarse del quehacer congresal. La denuncia la hizo Villanueva, antes cercano al candidato. Una desavenencia profunda originó la exposición del crimen.
Las revelaciones contra López Chau también nos recuerdan a José Mujica, expresidente de Uruguay, quien estuvo preso. Los tupamaros del Movimiento de Liberación Nacional fueron culpables de robos, secuestros y asesinatos.
López Chau rechaza las acusaciones. Alega que no existe sentencia en el Poder Judicial. No desmiente su participación en el hecho publicado en los diarios de la época. El Poder Judicial no registra el asalto mencionado porque una amnistía otorgada por la dictadura velasquista olvida y borra el suceso. Mujica también fue amnistiado y, por consiguiente, pudo ser candidato y, elegido, asumió la presidencia de su país.
Si pues, la amnistía e indulto funcionan para los criminales vestidos de proletarios y se ensaña con quienes defienden la Constitución y el Estado de derecho.
















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