Alejandro Arestegui
El no tan distópico presente Orwelliano
Los peligrosos extremos a los que está llegando la censura estatal contra las redes
En el libro titulado “Teoría de la dictadura” el escritor francés Michele Onfray rescata y valora las obras de George Orwell para cuestionar al progresismo. A la vez señala que Orwell nos advirtió que estamos en presencia de una nueva dictadura que nos quiere llevar hacia un totalitarismo político. Hace solo unos cuantos años muchos podrían haber tildado a Onfray de ser un loco conspiranoico; sin embargo, el tiempo le está dando la razón. Lo que parecía ser una simple novela literaria distópica está convirtiéndose en una realidad, y el caso más grave está ocurriendo en el Reino Unido. Veamos un poco lo que está sucediendo allí y por qué es un peligro para el resto de occidente.
El Gobierno del Reino Unido está acabando con la libertad de expresión; esto ya no es una hipótesis ni tampoco una conjetura, es un hecho. Debido a que en estos tiempos la forma más usada por las personas para dar su opinión son las redes sociales, han sido el blanco de censura por parte de las autoridades británicas. Todo comenzó en el año 2023 con la implementación de la ley de seguridad en línea, la cual le otorgaba al Gobierno todas las herramientas necesarias para silenciar a quien quisiera.
La mía no es ninguna columna tendenciosa, es ya una realidad palpable. Las multas por infringir dicha ley pueden ascender hasta los 18 millones de libras esterlinas. Si el infractor proviene de una empresa, el Gobierno británico puede sancionarla con una penalización equivalente al 10% de toda su facturación, un sinsentido total. Los vídeos que nos llegan desde el Reino Unido dan fe de lo que está ocurriendo, múltiples arrestos contra ciudadanos británicos por el simple hecho de expresarse en redes, ni siquiera en público o por escrito, sino en redes sociales.
Aquí hay que hacer una aclaración muy grande. Cuando hablan del fenómeno de censura que está ocurriendo en Reino Unido, muchos opinólogos como el youtuber español Fonseca (que es uno de los primeros en dar alarma sobre este suceso) dan un diagnóstico errado. Gente como Fonseca atribuye la falta de libertad de expresión en Reino Unido a qué este país no cuenta con una constitución escrita. Es más, se llega a decir que es el único factor por el cual históricamente nunca habría existido libertad de opinión en las islas británicas. Eso es bastante falaz, debido a que las libertades garantizadas en el derecho anglosajón están contenidas en la tradición jurídica, no en documentos escritos.
Sin ir muy lejos, en los Estados Unidos la libertad de expresión no está consagrada en la constitución, sino en un documento denominado carta de derechos (donde se ubica la primera enmienda), muy similar al Bill of Rights que tienen los británicos. Por lo señalado, éste no sería el principal o único factor que haya degradado tanto la libertad de expresión en el Reino Unido.
Aquel agente que se ha encargado de restringir sistemáticamente la libertad de expresión de los ciudadanos británicos ha sido la política, para ser más precisos el nefasto binomio que ha gobernado el país desde hace más de un siglo. Si bien es cierto que las mayores censuras y restricciones han venido con el gobierno laborista del actual ministro Keir Stramer, la censura ya comenzó con los anteriores gobiernos conservadores. Aquí la cuestión es muy clara, no importa de qué partido hegemónico sea, lo importante es mantener parametrada a su población. El intento de censura en los medios de opinión se remonta a 1988, cuando se emitió la Malicious Communications Act.
Posteriormente, en el año 2003 se promulgó la Communications Act, ambas leyes consideraron ilegal enviar por medios electrónicos mensajes con “discurso de odio”, es decir, gravemente ofensivo, indecente, obsceno o con amenazas directas. Todas estos ítems constituyen en realidad abstracciones y subjetividades las cuales son interpretadas por las autoridades, de las cuales depende calificar como ilegales tales comunicaciones. Actualmente según un informe del propio periódico The Times calcula que aproximadamente 30 personas por día son detenidas por sus opiniones dentro de las redes sociales. Estas opiniones de su puesto “discurso de odio” son simples quejas de ciudadanos británicos en contra de la inmigración indiscriminada, el alza de la delincuencia, la corrupción del gobierno, la censura a los propios símbolos patrios británicos o incluso el exceso de manifestaciones en favor de Palestina.
Reino Unido está llegando al límite en cuanto a la censura a la libertad de opinión en occidente. Lo peligroso es que nuestros poco avispados legisladores peruanos tienen la manía de traer proyectos de ley inspirados en legislaciones de otros países, incluyendo Europa. Y así como vimos que gobiernos europeos como el español quieren censurar las redes sociales , otros estados como el británico están incluso arrestando a sus propios ciudadanos por sus opiniones vertidas en redes.
El intento de imponer un pensamiento único definido por lo “políticamente correcto” ya no es solo una fantasía escrita por Orwell hace 80 años. Es por ello que les invito analizar los planes de gobierno de todos los candidatos competirán este 12 de abril. En aquellos que encuentren alguna legislación que plantee regular o restringir las redes sociales o incluso la inteligencia artificial, se encuentra el germen del autoritarismo y control estatal. Ya no es una suposición, es un hecho y occidente puede correr el riesgo de eliminar todas aquellas instituciones y libertades por las cuales se convirtió en el faro del mundo.
















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