Renatto Bautista
Conocer al Papa a través de sus escritos
Reflexiones sobre “Dilexi te” de León XIV
Siempre hemos creído que una buena manera de conocer a un líder es a través de sus libros, y el actual Papa de la Iglesia, León XIV, no es la excepción. Antes de la pasada Navidad tuve la oportunidad de comprar, en la conocida librería Paulinas, los tres documentos pontificios escritos por el sucesor de San Pedro, tal como los católicos reconocemos al Papa León XIV.
Dilexi te, que en nuestro idioma significa Sobre el amor hacia los pobres, es el primer documento pontificio del actual Papa. Fue fechado el 4 de octubre de 2025, lo que constituye un mérito intelectual digno de reconocimiento, si se considera que asumió esta compleja misión pastoral el 8 de mayo del año anterior, con responsabilidades que abarcan a la Iglesia universal.
Reconozco que, desde el punto de vista intelectual, el Papa León XIV se sitúa en un nivel superior al de su antecesor. Sin embargo, habiendo leído varias encíclicas de San Juan Pablo II, también advierto que no alcanza la profundidad intelectual del Papa polaco. Aun así, me resultaron especialmente valiosas las referencias históricas que León XIV realiza sobre la importancia de ayudar a los pobres, apoyándose en la labor de diversas órdenes religiosas. Además, rescata el pensamiento de dos Doctores de la Iglesia: San Ambrosio y su discípulo San Agustín.
Por ello, es oportuno recordar a los hermanos separados y sin sucesión apostólica que la Iglesia Católica posee una riqueza intelectual acumulada durante dos milenios. Ni Calvino ni Lutero, ni otros reformadores, se atrevieron a cuestionar las obras de los santos antes mencionados, y mucho menos a refutar directamente la Suma Teológica de Santo Tomás de Aquino. Esto, a pesar de que los hermanos separados sostienen la primacía exclusiva de la fe, mientras que los católicos nos apoyamos tanto en la fe como en la razón para aproximarnos al misterio del Dios uno y trino.
Deseo concluir este artículo destacando dos citas relevantes del actual Papa. En las páginas 36 y 37, Su Santidad escribe:
“Es significativo que el primer discípulo en dar su testimonio de fe en Cristo con el derramamiento de su propia sangre fuera San Esteban, que formaba parte de este grupo. En él se unen el testimonio de vida en la atención a los necesitados y el martirio”.
Estas palabras sobre San Esteban evidencian que el Papa es consciente de que el cristianismo sigue siendo perseguido de manera sistemática en África y Asia en pleno siglo XXI. Quien entrega su vida por el mensaje de Cristo es, sin duda, un mártir, porque solo se da la vida por una verdad en la que se cree de forma absoluta. Los mártires de la Iglesia fueron personas con una profunda necesidad religiosa que, a través de la Revelación, lograron colmar esa necesidad y dar respuesta a sus hermanos de fe en contextos históricos concretos.
En la página 85, el Papa León XIV escribe: “Con San Juan Pablo II se consolida, al menos en el ámbito doctrinal, la relación preferencial de la Iglesia con los pobres”.
Con notable inteligencia, el actual Pontífice reconoce así la labor del gran Papa del siglo XX. Este gesto resulta, sin duda, un guiño a los católicos que extrañamos su liderazgo, pero también refuerza la importancia de la misión pastoral que la Iglesia Católica desarrolla en favor de los pobres en todo el mundo. Para no extenderme más con citas, invito al lector a acercarse con entusiasmo al primer documento pontificio del Papa León XIV, consciente de que el combate de las ideas, al final, siempre se libra con la pluma.
















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