Luis Saavedra

El buque chino que no llegó al Callao

La señal estratégica que consolidó al Perú como Aliado Principal de Estados Unidos

El buque chino que no llegó al Callao
Luis Saavedra
09 de febrero del 2026

 

La suspensión del arribo del buque militar chino Ark Silk Road 867 al Callao no fue un hecho menor. No fue un episodio diplomático más. Fue una decisión estratégica. Una decisión que dejó claro el posicionamiento del Perú en un contexto de alta competencia entre grandes potencias. En este momento especial, cuando el país ocupa una posición de gran relevancia geopolítica mundial, cada decisión debe ser prudente e inteligente. No hay espacio para errores. No hay casualidades en geopolítica. El no permitir el ingreso del buque chino envió una señal madura y clara a Estados Unidos.

Días después, mediante la Determinación Presidencial Nº 2026-04 del 14 de enero de 2026, la administración del presidente Donald Trump otorgó al Perú la condición de Aliado Principal no perteneciente a la OTAN (Major Non-NATO Ally). Esta decisión fue una respuesta directa a la señal estratégica emitida por Perú. El riesgo ya había sido advertido en un artículo y expuesto públicamente en una entrevista televisiva junto al periodista Diego Acuña. Esa exposición ayudó a contextualizar la medida dentro de la seguridad nacional y la soberanía.

El Ark Silk Road 867, aunque presentado como un “buque hospital humanitario”, pertenece a la Marina del Ejército Popular de Liberación y responde a la Comisión Militar Central del Partido Comunista Chino. En la doctrina china, instrumento militar y herramienta diplomática son inseparables: obedecen al mismo mando político-militar. Según la doctrina de Military Operations Other Than War, estos buques cumplen funciones de diplomacia militar, presencia estratégica, recolección de información, reconocimiento portuario. En otras palabras, es una plataforma de poder dual: asistencia sanitaria, vigilancia e inteligencia.

Permitir su ingreso al Callao habría facilitado reconocimiento del puerto, evaluación logística y familiarización operativa sin alertar diplomáticamente. El riesgo se multiplicaba en el contexto del Chifa Gate, un escándalo que evidenció contactos opacos entre el presidente interino José Jerí y empresarios chinos, algunos bajo investigación judicial, lo que generó inquietud por posibles vulnerabilidades. La visita del Ark Silk Road 867 en medio de esta crisis habría aumentado la percepción de vulnerabilidad institucional y enviado señales contradictorias a la comunidad internacional.

Al mismo tiempo, Perú fortalece su posición hemisférica con Estados Unidos: entrenamientos conjuntos, modernización de la Base Naval del Callao, desarrollo del futuro puerto aeroespacial de Talara y acceso a tecnología exclusiva como los aviones F-16 Block 70/72. Permitir la visita del buque chino habría debilitado la confianza de Washington y puesto en riesgo proyectos estratégicos sensibles. La no llegada del buque se convierte en un hito de madurez estratégica. Perú envió una señal clara de soberanía, previsión geopolítica y firmeza, evitando ambigüedades y reforzando su credibilidad ante Estados Unidos. La decisión del presidente Trump de declarar al Perú Aliado Principal no perteneciente a la OTAN confirma que la prudencia y coherencia del país fueron reconocidas y tuvieron consecuencias directas. El Ark Silk Road 867 que no llegó al Callao recuerda que, en inteligencia estratégica, la decisión más importante a veces no es permitir una visita, sino saber cuándo decir no.

Luis Saavedra
09 de febrero del 2026

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