Martín Taype
El teletrabajo y su aporte en la gestión pública
Su masificación debe tener carácter prioritario
Estamos a puertas de iniciar un nuevo Gobierno en el Perú, a partir de este 28 de julio. Y si bien entre la población hay expectativas sobre las acciones que tomará con respecto a los principales problemas de nuestro contexto interno, como son la inseguridad ciudadana y la corrupción sistemática, hay un tema que también es motivo de expectativa y es el funcionamiento de las instituciones públicas a fin de hacerlas más eficientes y eficaces, brindando un servicio de calidad a la ciudadanía.
Como todos sabemos, las organizaciones son dinámicas y en ellas lo único constante es el cambio. Y el vertiginoso avance tecnológico, en un mundo globalizado y multipolar, ha hecho que las organizaciones estén obligadas a adoptar masivamente nuevas herramientas tecnológicas y a capacitar a sus trabajadores en su uso eficiente, como única alternativa para sobrevivir en el mercado. Una de estas tendencias es el denominado teletrabajo. Veamos cómo esta modalidad de trabajo puede aportar a mejorar la gestión pública en nuestro país.
El teletrabajo implica varios beneficios a la gestión pública en nuestro país, una de ellas es la reducción del tráfico en el transporte público. Y lo más valioso, reducir la pérdida de horas hombre en el traslado del trabajador desde su domicilio a su centro de labores y viceversa. Asimismo, esta medida puede aliviar a muchas personas a enfrentar los costos del transporte público, privado, riesgos de accidentes y asaltos ante la creciente inseguridad ciudadana.
En tal sentido, solo aquellas actividades laborales en las que, por su naturaleza, la presencia física del trabajador resulte imprescindible son las que se deben mantener bajo el formato presencial, aunque cada vez con un mayor soporte tecnológico. Eso permitirá a los trabajadores ser más eficientes y eficaces, permaneciendo en sus puestos de trabajo el tiempo estrictamente necesario, lo que mejorará la calidad de vida del teletrabajador.
Por lo tanto, la masificación del teletrabajo en nuestro país en la gestión pública es de carácter prioritario. Actualmente existen herramientas tecnológicas que permiten interactuar en reuniones laborales internas a nivel nacional, como son las plataformas de software que permiten videollamadas, reuniones virtuales, videoconferencias, chats, entre otros. Asimismo, existen también los teléfonos IP virtuales conocidos como softphones, que son aplicaciones que se instalan en el computador del Teletrabajador donde se puede llamar al teléfono central de la institución pública y se puede asignar anexos a los trabajadores de forma que pueden recibir y realizar llamadas internas y externas.
Las entidades públicas y también privadas pueden seguir funcionando, perfectamente ahorrando costos fijos a las entidades, como alquileres y mantenimientos de locales, sin perjuicio de que, como se indicó, solo en aquellas actividades laborales en las que la presencia física del trabajador sea imprescindible se mantenga el formato presencial.
















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