Carlos Hakansson

La orfandad política es mundial

Hoy los líderes más fuertes son los menos democráticos

La orfandad política es mundial
Carlos Hakansson
02 de julio del 2024


El primer debate presidencial entre los candidatos Donald Trump y Joe Biden, al margen de la performance de cada uno, preocupa por los perfiles de ambos candidatos con reciente experiencia de gobierno en el Salón Oval de la Casa Blanca. Por un lado, Joe Biden, más enfocado en una agenda progresista y poniendo en evidencia que los Estados Unidos ha perdido posiciones en el continente frente al avance de China en la región; por otro, Donald Trump, más centrado detener la migración ilegal y la recuperación económica que su liderazgo mundial para velar por la política internacional de Occidente. En ese sentido, el periodista Oppenheimer, en reciente entrevista, manifestó su preocupación ante un olvido sobre lo que acontece en Venezuela y la falta de transparencia para los resultados electorales del próximo 28 de julio.

El fin de la guerra fría produjo el cambio de agenda de ambos frentes ideológicos. A las actuales políticas mundiales de anticoncepción, el aborto, la eutanasia, así como la confusión entre los derechos humanos y las pretensiones personales, se suman los actuales líderes mundiales de países garantes de los derechos civiles y políticos que se distinguen por su desinterés sobre las dictaduras más longevas, así como del peligro que surjan nuevos regímenes populistas, autoritarios y dictadores en la región. El peligro de subestimarlos repercute con un efecto rebote, pues además de la afectación de los derechos humanos y la alternancia democrática en dichos países peligra las inversiones de sus trasnacionales, el riesgo de “perro muerto” al pago de su deuda externa y también estimula la migración ilegal que sólo piensan resolver a partir de sus controles fronterizos.

La educación en Costa Rica nos muestra que la permanente valoración del sistema democrático no sólo se fomenta esperando financiamiento externo a organizaciones civiles, que tampoco es garantía de seguridad y eficacia, sino estimulando desde el colegio el desarrollo de habilidades blandas para el trabajo colectivo y poder alcanzar un objetivo en común. Por ejemplo, la estrategia para diseñar diversos programas educativos desde la participación ciudadana, gobierno estudiantil, debates y discusiones, proyectos comunitarios y talleres con expertos en democracia como derechos humanos brindará frutos a largo plazo. La orfandad política que apreciamos no sólo es local sino mundial. Los líderes más fuertes son ahora los menos democráticos. Un signo de preocupación a futuro.

Carlos Hakansson
02 de julio del 2024

NOTICIAS RELACIONADAS >

Estadistas y políticos tradicionales

Columnas

Estadistas y políticos tradicionales

  Si la democracia es una técnica de la libertad y motor ...

08 de septiembre
Kelsen y el tránsito del Estado legal al constitucional

Columnas

Kelsen y el tránsito del Estado legal al constitucional

  La doctrina de Hans Kelsen respecto al orden escalonado de las...

01 de septiembre
El cimiento invisible

Columnas

El cimiento invisible

  En contextos de crisis institucional es cómodo reducir ...

25 de agosto

COMENTARIOS