Eduardo Vega

¿Una lagartija?

Sobre la gestión presidencial de José Jerí

¿Una lagartija?
Eduardo Vega
23 de enero del 2026

 

El escándalo del momento se resume a las visitas informales realizadas por el encargado de la presidencia (encapuchado) a un “chifa” limeño clausurado. ¿Se ve mal? ¡No! ¡Se ve pésimo!, impropio, inoportuno, cuestionable, innecesario, inaceptable e injustificable. Si a esto sumamos que nos encontramos en medio de una campaña electoral, frente a una sociedad prejuiciosa, y sobre todo cansada de los escándalos políticos; probablemente sean pocos los que puedan sostener que José Jerí deba mantenerse en el cargo, aun cuando la tarea encomendada restante solo sea de seis meses.

Desde que asumió el cargo, estaba claro que José Jerí era un encargado de la presidencia muy inestable, que además de ser dependiente de una innumerable cantidad de favores políticos -o de cualquier otra índole-, cargaba una importante mochila de antecedentes que evidenciaban la falta de madurez política suficiente para el cargo que ostenta.

Para que José Jerí llegase al Congreso, se alinearon varios factores inesperados, como que el exdictador y actual presidiario Martín Vizcarra (más conocido como “Lagarto”) quedará inhabilitado para ocupar cargos públicos. A ello se sumó una elección como presidente del Congreso en el marco de un acuerdo político cuestionable, por el que pese a las denuncias de supuestos sobornos y otros escándalos poco honorables, Jerí se erigió como presidente de un parlamento sediento por la vacancia de Boluarte.

Así, pese a su promesa de no aceptar la presidencia ante la posible salida de Boluarte, no dudó en hacerse del gobierno desde la primera oportunidad; inició con bastante dinamismo –“A toda máquina”- realizando la intervención inopinada de centros penitenciarios; para con ello dar una imagen de luchar contra la delincuencia, frente a la inacción sostenida de Dina. Ello junto a un par de acciones populistas más, le dieron un empujón mediático que cualquiera hubiera creído suficiente para llegar hasta el 28 de julio del 2026. 

Pero todos somos el resultado de costumbres y vivencias; lo que siempre termina revelando la personalidad que domina nuestros actos; y como José Jerí no puede con su genio, en una acción que parece no coordinada con sus asesores, se reunió extraoficialmente con empresarios a la sombra de una capucha y un morral, rebajando la institucionalidad de la presidencia a la imagen de un cobrador de “combi”. circunstancia que, sumada a los intereses de personajes subrepticios enfocados en su fracaso, dejan a la presidencia del Perú nuevamente en una tormenta que en realidad no es más grande que un vaso de agua, pero que está lo suficientemente agitado como para ahogar a un pequeño reptil que apenas ha empezado a nadar en aguas poco profundas.

A nadie debería extrañar que un “político promedio” acuda a reuniones formales o informales con empresarios o representantes de gremiales en lugares públicos o reservados, finalmente es parte de la labor política hablar o pactar pero no a escondidas, y es allí donde a Jerí le queda grande el puesto, no sólo no entiende que no es un político del montón, o peor aún que no puede andar encapuchado como el más miserable de los pandilleros o el mayor de los extorsionadores, con lo que se hace evidente que no es como aquel lagarto que debió reemplazar, sino que apenas sería la versión más pequeña de la misma clase del reino animalia.

Si debe salir o no, es un tema sobre el que cualquiera con una moral objetiva razonable no debería tener dudas; pero estamos en el Perú, y aquí los políticos saben que eso es un concepto muy maleable, que permite soslayar y minimizar las negociaciones de una lagartija o las reuniones en el jr. Sarratea tanto como los US$ 20,000 escondidos en un baño de Palacio, las anotaciones en las agendas de una “pareja presidencial”, o crear la “denegación fáctica” de una cuestión de confianza para disolver el Congreso.

Eduardo Vega
23 de enero del 2026

NOTICIAS RELACIONADAS >

De la declaración a la acción

Columnas

De la declaración a la acción

  El 2026 ha empezado con un golpe geopolítico importante...

09 de enero
¿Protagonismo de JNE para el 2026?

Columnas

¿Protagonismo de JNE para el 2026?

  Estamos a inicios de la campaña electoral, y me da la i...

19 de diciembre
De presidente a presidiario

Columnas

De presidente a presidiario

  A menos de seis meses de las elecciones generales, aún ...

05 de diciembre

COMENTARIOS