Herberth Cuba
Dengue, wolbachia, vacuna y la realidad
La deficiente gestión heredada agrava brote de dengue
Hasta el 15 de agosto, según el Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades del Ministerio de Salud (CDC, Minsa), se registraron 44,260 casos acumulados de dengue, lo que representa un aumento del 46% respecto al mismo periodo del año 2025. Las muertes registradas son 52 frente a 49 ocurridas en el periodo equivalente del año 2025 (Semana Epidemiológica 32). Asimismo, la curva de casos del año 2026 se comporta de manera atípica: mientras que en 2025 el pico se concentró en las primeras semanas del año y luego descendió de forma clara, durante el 2026 los contagios se mantienen elevados incluso en pleno mes de agosto.
El comportamiento atípico de los casos de dengue en el Perú durante 2026 que se mantienen elevados incluso en agosto cuando históricamente deberían descender, es materia de análisis. Como se puede apreciar esta tendencia coincide con las alteraciones climáticas y el fenómeno El Niño. Estudios recientes demuestran que las temperaturas más altas acortan el ciclo de desarrollo del mosquito Aedes aegypti y reducen el periodo de incubación del virus del dengue dentro del insecto, lo que acelera la transmisión. Las regiones más afectadas son las de la costa norte, como Piura con más de 7,600 casos, La Libertad con cerca de 5,700 y Lambayeque con alrededor de 3,600 casos. La selva también está afectada, solo a modo de ejemplo, Ucayali tiene 2,826 y Madre de Dios alcanza 1,808 casos. En contraste, la mayoría de los países de América Latina experimentan un descenso marcado de casos respecto a 2025, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Si bien es cierto que el factor climático debido a las temperaturas altas y al fenómeno El Niño es el impulsor del aumento de casos de dengue en el Perú, a diferencia de otros países de la región, también es cierto que la capacidad de respuesta de los tres niveles de gobierno y del Minsa influye de manera decisiva en la magnitud y la duración del brote. Esa respuesta genera preocupación debido a que, en primer lugar, la ejecución presupuestal del Programa de Enfermedades Metaxénicas y Zoonosis es baja, sobre todo en los primeros meses del año. De 114.3 millones asignados al Programa Presupuestal 0017, en el que se encuentra el dengue, según la página amigable del Ministerio de Economía y Finanzas, hasta la fecha solo se ha gastado el 52.3%. Hay que tomar en cuenta que el presupuesto del año 2025 fue muy superior, con un presupuesto superior a 550 millones, aunque a fin de año el presupuesto total solo se ejecutó al 72%, debido a la caída del último trimestre. En esta línea de acción, este año el presupuesto es menor y aun así hay falencias en su ejecución; por eso, los funcionarios deben pasar revista a cada uno de los componentes del Programa Presupuestal 0017, para ajustar con los gobiernos regionales y locales el cumplimiento de sus actividades y ejecutar el presupuesto, ya que es probable que requieran incremento si se consideran las tendencias del dengue.
En segundo lugar, es necesario aclarar que el control del zancudo o mosquito Aedes aegypti es una de las líneas prioritarias del Minsa. Esta tarea está a cargo de la Dirección General de Salud Ambiental e Inocuidad Alimentaria (Digesa), las direcciones de salud de los gobiernos regionales, las RIS y los Comités Distritales de Salud bajo el liderazgo de los alcaldes. Las actividades incluyen la vigilancia entomológica, con ovitrampas, índices aédicos y los mapas de infestación; el control larvario con la modalidad de inspección casa por casa, eliminación de criaderos y aplicación de larvicidas; el control de adultos que incluye la fumigación espacial o residual en brotes; la promoción y participación comunitaria cuyo aspecto esencial cumple el Comité Distrital de Salud; así como la vigilancia de las fronteras. Un aspecto para tomar en cuenta para lograr el éxito es que los funcionarios comprendan que las Redes Integradas de Salud tienen a su jefe de equipo de provisión de servicios para la parte operativa, y al jefe de equipo de intersectorial y social para la articulación y el funcionamiento del Comité Distrital de Salud que preside el alcalde distrital y cuya secretaría técnica recae en el director de la RIS. La tarea es enorme, si se toma en cuenta que hay 1892 distritos.
En tercer lugar, está la vacuna contra el dengue, cuya influencia en detener el presente ascenso del número de casos es limitada. La Resolución Ministerial 764-2024/Minsa aprobó el Plan de implementación de la vacuna contra el dengue como plan piloto. En esa línea, su cobertura es incipiente, está restringida a un grupo etario específico (10 a 20 años), solo se vacuna en cuatro regiones (Tumbes, Piura, Loreto y Ucayali) y requiere tiempo para completar el esquema de dos dosis. Además, la vacuna no está dirigida a adultos ni a adultos mayores, que son los grupos que concentran la mayor parte de los casos graves y de las muertes, sobre todo en la segunda infección. La vacunación es una herramienta importante para el mediano y largo plazo. Entre el 2024 y el 2025, se logró una cobertura en primera dosis de casi 100% y en segunda dosis de casi el 80% de las metas que señaló el Minsa para el plan piloto de vacunación contra el dengue. El Minsa está en la obligación de evaluar la estrategia de inmunización contra el dengue, corregir y continuar la vacunación, mejorar la cobertura este año y ampliar las edades de la población sujeta a vacunación. Este es un esfuerzo de innovación que requiere continuidad para beneficiar a la población.
En cuarto lugar, está el uso de la bacteria wolbachia. La Resolución Ministerial 485-2025/Minsa aprobó el Documento Técnico Plan de implementación y evaluación de la estrategia wolbachia para el control del dengue en escenarios priorizados 2025-2027. La estrategia consiste en reemplazar a la población silvestre de mosquitos Aedes aegypti con mosquitos infectados con la bacteria wolbachia, que producen huevos que mueren prematuramente o no eclosionan; por tanto, reduce la transmisión del virus, no solo de dengue, sino del zika, chikungunya y fiebre amarilla, al bloquear la replicación viral en el mosquito. Es decir, es la estrategia del control biológico del dengue. Se priorizó al distrito de Comas, con una población objetivo de 400,000 habitantes y un presupuesto total de S/ 12.2 millones: 6.6 millones a cargo del Minsa y el Instituto Nacional de Salud, y 5.6 millones a cargo del cooperante Fideicomiso para la Ciencia, Tecnología e Investigación de Puerto Rico. El Plan se lanzó el 22 de agosto del 2025 en Comas, con una primera fase informativa y de sensibilización a la comunidad hasta diciembre del 2025, y una segunda con liberaciones sucesivas de mosquitos con wolbachia a partir de enero, febrero y marzo. Hasta la fecha, no se reportan liberaciones de mosquitos; los cambios de ministros, Quiroz y Velasco afectaron la operatividad del Plan.
Además, el alcalde que estuvo comprometido con el Plan fue sucedido por la teniente alcaldesa. Encima, algunos medios de comunicación han reportado dudas, temor, desconfianza y rechazo parcial de parte de algunos vecinos de Comas. A pesar de que el Comité Distrital de Salud de Comas fue constituido con Ordenanza Municipal 672/MDC del 26 de julio del 2023 y el Plan señala la participación expresa del Comité, su rol no ha sido protagónico. La demora, que produce que la liberación de mosquitos con wolbachia sea por falta de sensibilización de la comunidad, la débil articulación del Comité Distrital de Salud u otros motivos, genera impacto directo en los gastos porque la crianza, el mantenimiento y la viabilidad de las colonias son los rubros más costosos del Plan; afecta también la motivación del personal y la continuidad del cooperante.
Frente al incremento atípico de casos, es necesario que el Minsa priorice la ejecución presupuestal, fortalezca el control vectorial casa por casa, pues es hoy la intervención de mayor impacto, pero también fortalezca la innovación mediante la estrategia wolbachia y la vacunación a grupos de riesgo para frenar la transmisión, ambos con participación comunitaria y de los Comités Distritales de Salud. ¡El dengue mata, cuidado!
















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