Las graves irregularidades electorales que se sucedieron, sobre todo e...
Luego de las elecciones nacionales, en medio de irregularidades y con la demora en la instalación de decenas de mesas en Lima, las primeras proyecciones señalan que Keiko Fujimori y Fuerza Popular ya están presentes en la segunda vuelta, organizando la primera mayoría en la cámara de diputados y el Senado. Por su lado, Rafael López Aliaga, de Renovación Popular, también ingresaría a la segunda ronda según el conteo rápido de Datum. ¡Una extraordinaria noticia para todos los peruanos de buena voluntad!
Al cierre de esta edición era evidente que la advertencia del Jurado Nacional de Elecciones acerca de que a la 1 pm del domingo no se había instalado alrededor del 30% de las mesas en Lima y que, por lo tanto, se alargaba la votación hasta las 6 pm y la instalación de mesas hasta las 2 pm, ha afectado a los candidatos de la derecha. ¿Por qué? Porque es evidente que las demoras en la instalación de las mesas ha incrementado el ausentismo en Lima metropolitana, la principal plaza electoral de este sector político. Si el ingreso a la segunda vuelta se decide por un margen de 50,000 y 80,000 votos se podría sostener que los retrasos en la jornada tienen mucho que ver.
De pronto una elección que parecía el escenario perfecto para dos centros derechas, que acabarán con la crisis nacional que se ha desatado luego del gobierno de Pedro Castillo, se convierte en el ingreso agónico de López Aliaga a la segunda vuelta.
Si el gobierno de Castillo causó un verdadero trauma nacional en la sociedad e inmunizó a dos tercios de la sociedad en contra de la receta de la izquierda, ¿por qué, de pronto, aparecen candidatos de la izquierda caviar con posibilidades?
De alguna manera un cisne negro surgió en el curso de la campaña. López Aliaga encabezaba las encuestas desde el inicio de la campaña electoral combinando dos factores: la imagen de un político que gerenciaba obras, combinando voluntad y capacidad técnica, y una voluntad firme para criticar el progresismo y la nociva influencia caviar en el Perú. López Aliaga era el hombre de la derecha que comenzaba a cosechar parte del espacio fujimorista que Keiko había perdido, pero también era el hombre del antivoto desde los espacios de la diestra.
Sin embargo, bastó que Keiko reventará fuegos en su campaña y comenzará a recuperar espacios para que López Aliaga empezara a acumular errores. Los más graves de todos los yerros: haber encabezado la vacancia de José Jerí y haber empujado al vacío de poder del gobierno de José Manuel Balcázar, en el que todo puede suceder, incluso que la inteligencia cubana vuelva a operar en el país. Y el otro yerro: en vez de seguir fustigando al progresismo y al universo caviar, se detuvo en seco y comenzó a golpear a Keiko y a los grupos empresariales que financian el 80% del presupuesto nacional y explican la prosperidad nacional. En ese momento algo se quebró entre López Aliaga y la ciudadanía.
Y cuando López Aliaga no pudo seguir avanzando en las preferencias de los peruanos comenzaron a aparecer los candidatos del progresismo, de la llamada izquierda caviar. Es decir, Jorge Nieto y Alfonso López Chau. ¿Por qué? Porque López Aliaga no solo era la representación del candidato anticaviar, sino del postulante que lideraba el antivoto desde los predios de la derecha. Es decir, el trauma Castillo era tan fuerte que, incluso, la izquierda tenía problemas para representar el antivoto.
¿Por qué planteamos estas reflexiones a estas horas? Porque la primera vuelta está consumada y porque la apuesta de este portal y de todos los peruanos de buena voluntad siempre fue promover la presencia de dos centro derechas en la segunda ronda para superar el momento de desorganización nacional que habían causado la izquierda progresista y la izquierda ortodoxa encumbrando a Castillo en el poder.
Hoy, igualmente, nuestra voluntad de organizar un país diferente nos lleva a respaldar la presencia de López Aliaga en la segunda vuelta y a desarrollar una actitud vigilante en la defensa del voto de las centro derechas, sobre todo con respecto a las mayorías legislativas de las cámaras. La guerra será voto a voto durante el cómputo en la ONPE y se trata de un solo ejército entre Fuerza Popular y Renovación Popular para poder crear gobernabilidad. En ese sentido, llamamos a Fuerza Popular y a Renovación Popular a desarrollar una poderosa convergencia de personeros en la defensa del voto de las derechas.
En cualquier caso, las izquierdas y los analistas de los medios oficiales se han equivocado de principio a fin. Keiko Fujimori y Fuerza Popular representan el único bastión popular en los sectores C, D y E que contiene al antisistema y a la izquierda comunista. He allí los resultados. El absurdo pedido de un retiro de Keiko de la elección hubiese dejado al país desguarnecido porque no necesariamente hubiese beneficiado a Aliaga, sino a la izquierda antisistema.
Luego de la primera vuelta la responsabilidad de las derechas es poner por delante el país, identificando a la izquierda y sus propuestas como las amenazas más graves para la sociedad.
















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