Antero Flores-Araoz
Consejos no pedidos
Opiniones sobre cómo debería enfrentar el próximo gobierno los grandes problemas del país
Al escribirse esta columna todavía no se tiene oficialmente el cómputo final de los votos obtenidos en segunda vuelta por los candidatos Keiko Fujimori y Roberto Sánchez; la primera postulando por Fuerza Popular, agrupación política considerada como de centro derecha, y el segundo representando a Juntos por el Perú, partido apreciado como de izquierda y para muchos de extrema izquierda al observar en el entorno de dicho candidato a personajes de tal ideología y actitud política.
Los entendidos en lides electorales consideran que la ventaja en votación que tiene la candidata Fujimori es ya irrebatible e irreversible, aunque oficialmente no haya sido anunciada, muchos le dan consejos a través de los medios, unos expresando lo que se debe hacer a partir de la asunción del mando de la Nación y otros el modo de hacerlo.
Lo que se debe hacer en cuanto se convierta en la ocupante del Palacio de Gobierno la actual presidenta “virtual”, es de simple lógica como la lucha contra la inseguridad urbana, la delincuencia común y la criminalidad organizada. Además, la generación de confianza para la captación de inversiones generadoras de empleo e impedir los populismos congresales que como es sabido, se cuenta con el mal ejemplo de los últimos tiempos. Igualmente ocuparse de las obras de prevención de los efectos del fenómeno de El Niño que afectarán a muchas localidades y actividades, a lo que hay que agregar el reinicio de obras paralizadas y que son esenciales, como las postas médicas, hospitales, escuelas y vías de comunicación terrestre.
Como podemos observar, se trata de lugares comunes en que no hay controversias; pero en lo que sí puede haberla es en los consejos de cómo hacer todo ello y en las propuestas de nombramiento de ministros, viceministros y otros altos cargos en la administración pública.
Dice un antiguo refrán que “consejo no pedido, no es bien recibido”, lo que deberían tener presentes los consejeros de oficio, que sin haber sido llamados por la futura Jefa de Estado para que den su opinión, se arrogan tal oficio y van a cuanto medio de prensa exista para que divulguen sus proposiciones de puro figuretismo. Al fin y al cabo a quien incumbe es a la próxima presidente de nuestro país, que no necesita que la acosen con tantos consejos. Somos conscientes de que tenemos el derecho constitucional a la libre expresión y opinión, pero hay que tener la más elemental prudencia para que ello no se materialice en consejos no pedidos, que insistimos, lejos de ayudar perturban en grado superlativo.
Se requiere sentido común para no estar quitando tiempo con tantas propuestas y consejos. Y peor cuando ellos se hacen por canales periodísticos que, por tener audiencia y lectoría, quitan valioso tiempo que podría estar dedicado a los menesteres caseros, familiares, vecinales y laborales.
No dudamos de que a los jubilados, que antes se dedicaban a la lectura o a los espectáculos, todo ello ha sido sustituido en buena medida por los intercambios digitales en las redes sociales, pero como no todos gozamos de la jubilación, hay que ser respetuosos con ellos y también con los cesantes, dado que las módicas pensiones los lleva también a lo que llamamos “cachuelearse” para tener algunos ingresos adicionales.
















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